| Al salir el Pueblo de Israel de Egipto, Moshé llevó los restos de Yosef con él.
Partieron del territorio de Sucot y eran conducidos por D’s mediante una nube de humo en el día y una columna de fuego por la noche.
Hash’m ordena a Moshé q acampen en territorio egipcio para que el Faraón piense que estaban perdidos y salga a perseguirlos.
Y así fue, todos los sobrevivientes egipcios salieron tras el Pueblo de Israel.
Cuando el Pueblo de Israel observa la persecución egipcia de lejos, le reclaman a Moshé: ” ¿Acaso no había lugar para sepultarnos en Egipto y nos trajiste a morir en el desierto?
¿Qué has hecho con nosotros , para qué nos sacaste de Egipto?”
Se hallaban encerrados entre el Mar Rojo y los egipcios!
Y dijo Moshé: “¡No teman! ¡Prepárense para ver la salvación de D’s!”
Ordena D’s que avancen y se metan al mar … Y cuando parte de Israel ya había penetrado en él, Moshé alzó su cetro y lo dirigió hacia el mar… Y D’s hizo soplar un fuerte viento … Y partió las aguas, y formaron las aguas enormes murallas de derecha a izquierda … Y cruzaron el mar en tierra seca.
Los egipcios se intodujeron tras de ellos, pero a medida que avanzaban los hebreos, la tierra seca se volvía en lodo para los egipcios.
Y cuando el último Yehudí llegó a la otra orilla a salvo, D’s ordena a Moshé: “Extiende tu mano hacia el mar, y que aplasten las murallas de agua a los Egipcios, y a sus jinetes y a sus carruajes …
Y así fue, en la madrugada de 7mo día de haber salido de Egipto, desaparecieron los perseguidores de Israel bajo el mar. ( Excepto el Faraón)
Y Moshé y todo el Pueblo de Israel, cantaron la poesía de “Shirat Hayám”, en gratitud y alabanza a D’s. Las mujeres también participaron en la “Shirá” encabezadas por Miriam.
Pero el Pueblo de Israel sufre una gran transformación.
Tras haber cruzado el mar, caminan por 3 días seguidos, ya cansados no encuentran agua para beber.
De pronto, encuentran un manantial de agua, pero esta estaba amarga. Y llaman al lugar (Mará – Amarga). Reclaman a Moshé, y Moshé pide a D’s.
Moshé, por ordenes de D’s, avienta una rama al agua, y esta se vuelve dulce y bebible.
Y afirma D’s : ” Yo soy D’s quien te cura ! ”
Al agotarse las provisiones que trajeron de Egipto, nuevamente le reclaman hambrientos a Moshé y a Aharón.
Y mandó D’s por todas las tardes una manada de codornices para que coman, y por las mañanas caía, con el rocío, una lluvia de alimento celestial – como copos de nieve- al que llamaron “Man”.
El “Man” (con un sabor dulce y especial) debía recolectarse a diario. Si agarraban de más, se hechaba a perder. Solamente en Shabat podían agarrar 2ble porción , y se mantenía fresco.
Algunos ecépticos, salían a buscar “Man” en Shabat, pero no encontraban nada. Y provocaron el enojo de D’s y dijo: ” ¿Hasta cuándo se negarán a observar Mis preceptos ??”
Y llegaron a Refidim, y nuevamente faltó agua, y el pueblo volvió a reclamar a Moshé.
D’s le pide a Moshé que tome su cetro y le golpee a la roca. Y fluyó de ella agua para beber.
La dudosa Fe en el creador, trajo como consecuencia la Guerra de Amalek. Moshé manda a Yeoshúa a formar un batallón de hombres para atacar.
Moshé, Aharón y Jhur (hijo de Miriam) observaron la batalla desde el monte. Cuando Moshé elevaba sus manos, dominaba Israel y cuando las bajaba dominaba Amalek.
Pero las manos de Moshé pesaban, y Aharón y Jhur tuvieron que sostenerlas en alto hasta que venció Israel a Amalek.
Y quedó este suceso registrado para la historia de Israel para borrar el recuerdo de Amalek.
Moshé construyó un altar evocando esto. |