(R ‘Yaakov Yisrael Kanievsky) mostró una inmensa confianza en Hashem.
El permitía a ciertas personas pagar los fondos para la publicación de sus muchos libros. Una vez, le faltaba una cierta cantidad de dinero que se necesitaba para publicar el siguiente volumen de Kehilos Yaakov. Un miembro de la familia quería contribuir con esta suma, pero sabía que el Staipler nunca lo aceptaría (porque realmente no podía pagarlo). La persona le dio el dinero a una segunda parte que lo presentó al Staipler como “un regalo de alguien que desea permanecer en el anonimato”.
El Staipler rechazó el dinero y dijo: “No acepto el dinero a menos que sepa su origen”. Tan pronto como dijo estas palabras, un donador activo de sus libros entró a la casa y, sin que se lo pidieran, ¡le entregó al Staipler la suma exacta que se necesitaba!
El Steipler se volteó hacia la persona que había intentado dar la tzedaka anónima y dijo: “¿Ves? Cuando se necesita algo, Hashem lo manda”.