La persona que gana su dinero de forma deshonesta, al final perderá todo en este mundo, ya que Hashem mandará a alguien, que al final le quitará sus posesiones y este último también al final lo perderá todo.

A Hashem no le faltan formas de lograrlo y esto lo hemos visto a lo largo de la historia. ¿Cuántas personas que nunca pensaron que algo pudiera destruir su fortuna, terminaron en la calle pidiendo limosnas?

Está escrito: “Porque ahogaste a otros, te ahogaron; y, finalmente los que te ahogaron se ahogarán”. (Avot 2:7)