Rab. Yehuda Zev Zegal…
En un discurso para mujeres, Rab Zev Segal se enfocó en los peligros de ser consciente de la moda: Pensemos por un momento: ¿Quiénes son los diseñadores de estas modas y qué pautas usan para generar sus diseños? Los diseñadores son seculares y en la mayoría de las ocasiones, son inmorales. Su objetivo es diseñar un estilo que atraiga la atención de los hombres. En otras palabras, estos estilos son una contradicción directa con el atributo de Tzniut (modestia) que es el sello distintivo de las hijas judías. Con respecto a los hombres jóvenes que muestran una preocupación excesiva por su apariencia, Rab Zev Segal dijo un Midrash: Rab Ami dijo:“El yetzer hara no camina en las “calles laterales” [entre los humildes y modestos que no están excesivamente preocupados por su apariencia exterior – Maharzul]; más bien, camina por las “vías principales” (entre los que se preocupan por su apariencia). Cuando ve que alguien se toca los ojos, se arregla el cabello y levanta el cuello, dice: “¡Este es mío!” (Bereshit) Rabá 22: 6) Rab Segal concluyó que ciertamente un estudiante de Torá debe tener una apariencia limpia y ordenada. Pero estar excesivamente preocupado por la apariencia exterior de uno es incitar al Yetzer Hara sobre uno mismo, como nos enseña el Midrash.
“Y a mí ¿qué me importa?”
La persona adinerada podría pensar, en que ella quiere llevar esa vida ostentosa y lujosa y que realmente no es responsable de lo que sientan o les pase a los demás por vivir como quiere vivir, con los medios que tiene para hacerlo. Pero eso es una forma de pensar muy egoísta e irreal. Las cosas existen y tenemos que saber que todo lo que hacemos, influencia de cierta forma a los demás. Hashem creó Su mundo de una forma en la cual todos somos responsables por los demás. No podemos pensar “Yo estoy haciendo un hoyo en MI habitación del barco. Es mi habitación y puedo hacer lo que me plazca”. ¡NO my friend, estamos todos en el mismo barco, y si tu haces un hoyo en tu habitación, nos hundes a todos!
Evitar la vida costosa…
El Jafetz Jaim cita algunas razones por las cuales una persona debe evitar la vida costosa, especialmente con vestimenta, aunque por el momento pueda pagarla. Uno de los motivos es que su status financiero puede cambiar y al estar acostumbrada la persona a estos lujos y luego ya no poder tenerlos, causa en la persona una tristeza enorme, un vacío y ansiedad terrible, llevando a la persona a la depresión. La otra razón que menciona el Jafetz Jaim es lo que vimos en el último mensaje, que su estilo de vida tendrá un efecto perjudicial en los demás.
¡Ojo! Con nuestra vestimenta, podemos dañar a los demás…
El usar ropas excesivamente caras y ostentosas también causa que otros que no pueden permitirse esto intenten copiar ese estilo de vida. Y al final, muchas veces, tristemente, terminan buscando préstamos, los cuales quizás nunca podrán pagar. Inclusive esto puede causar que la persona haga trampa y termine robando.
La persona se daña a ella misma…
Si a la persona, Hashem lo ha bendecido con una gran riqueza, no debe usar ropa muy cara, ostentosa y fina. Hacerlo es hacerse daño a uno mismo, ya que la vestimenta costosa inspira arrogancia y también incita al yetzer hará sobre si mismo.
Seamos inteligentes…
“¿Quién es un hombre sabio? Uno que prevé acontecimientos futuros” (Tamid 32a). Aún cuando una persona está viviendo un gran éxito financiero, debe tener en cuenta que con el tiempo, las situaciones pueden cambiar. Y esto lo hemos visto muchísimas veces a lo largo de las generaciones. Por lo tanto, si en estos momentos la persona es rica, debe vivir un estilo de vida que se considera promedio para una persona en el lugar en el que vive.
Con fe se llega a la felicidad…
El Steipler Gaon escribió: “Mi fe en mi Creador”, ese es mi tesoro. La fe de una persona en Hashem es el tesoro que le permite estar satisfecho con lo que tiene.
La herramienta perfecta
En otra ocasión el Jafetz Jaim contó una parábola que refuerza lo que dijo Shelomo Hamelej: “¿Quién es el rico? El que está contento con lo que tiene” La parábola es la siguiente:Un carpintero debe usar una sierra grande. Si le quitaran su sierra y la reemplazaran con una sierra de diamante fina, quebraría su negocio. A pesar de que la sierra de diamante es mucho más cara que la grande que tenía; por su trabajo, el carpintero necesita las herramientas adecuadas. De igual forma, la suerte de una persona en la vida le da justamente los medios exactos para cumplir su misión en este mundo. A algunos se les da riqueza y luego se les prueba en cómo usarán su dinero, mientras que otros necesitan pobreza para alcanzar la perfección espiritual al ver de que forma logra superar esa adversidad. Solo Hashem sabe quién necesita que herramienta.
Pobre pobre
El Jafetz Jaim tuvo varios comentarios y observaciones sobre el significado de la verdadera riqueza y la importancia de ser feliz con lo que se tiene: En una ocasión trató de convencer a un hombre rico que pasara más tiempo en su servicio a Hashem, más Tora más tefila… A lo que el señor le contestó: “Me encantaría, pero no tengo tiempo”. Dijo el Jafetz Jaim: “Si no tienes tiempo libre, no eres un hombre rico, sino un pobre pobre. No hay mayor pobreza que la tuya”.
No hay pobreza más grande que el estar insatisfechos
Está escrito:“El que tiene cien quiere doscientos”. (Kohelet Rabbah 1:34) Alguien que vive en busca del dinero nunca tiene suficiente, mientras que el que tiene una sensación interna de satisfacción es realmente rico.