El estudio de Tora y los actos de jesed son el medio para preparar nuestro campo para el crecimiento espiritual. Si aprovechamos las oportunidades diarias para servir a Hashem, construiremos una barda alrededor de nuestro campo que mantendrá alejada la hierba mala, es decir, las malas influencias lejos de nuestro campo.

Dentro de un campo bien cuidado y protegido, la sabiduría, las buenas cualidades, y la belleza interior tendrán el espacio ideal para crecer y florecer. A la larga, ya que hayamos echo nuestro mayor esfuerzo, Hashem se hace cargo del trabajo y bendice el campo con la habilidad de que crezca y florezca por si solo.

*Basado en el libro “Loving kindness” de Jafetz Jaim.