En nuestros días, hemos sido testigos de muchos que, de repente, han pasado de la riqueza a la “casi pobreza” o la “pobreza” misma.

El que le suceda esto a alguien, no debe tomarse como una señal de que el individuo es deshonesto, ya que pueden haber muchas otras razones por las cuales Hashem elige en cualquier momento dar dificultades financieras a una persona.