Y la cosa no acaba ahí, después de todos los castigos en el Próximo Mundo, el pecado de robo aun no se limpiará, hasta que el alma regrese en gilgul (reencarnación) a este mundo, para devolver lo que robó.
Esto está escrito en muchas fuentes, una de ellas es el comentario del Gaon de Vilna sobre el versículo: “Un testigo veraz salva a las almas” (Mishle 14:25): Un testigo veraz es aquel que hace que el ladrón devuelva lo que robó, y de esta forma, salva al alma del ladrón de tener que regresar a este mundo a pagar.