Esta Perashá nos relata el reencuentro de Moshé con Yitróh (su suegro), Tziporah (su esposa) y sus dos hijos frente al Monte Sinaí. 

Su esposa e hijos habían sido regresados a Midián para evitarles sufrir en Egipto y llegaron al desierto a donde acampaba el Pueblo de Israel.

Y Moshé recibe a su suegro con honores, y le narra los milagrosos sucesos que vivieron y cómo les salvó D’s.

Y reconoció Yitróh a Hsh’m !!

Al ver Yitró la agobiante tarea de Moshé de atender los asuntos de 600,000 familias, le aconseja delegar funciones a personas idóneas del pueblo.

Moshé, con el concentimiento de Hsh’m, acepta la idea de Yitróh, delegando las tareas más sencillas y reservándose las complejas para él.

Israel llegó al Sinaí el 1ero de Siván del año 2448. Y acamparon ahí.

D’s envió a Moshé a transmitir Su propuesta: “Si han de obedecer Mi voz y preservar Mi alianza, serán para Mí el pueblo elegido “.

Y contestó todo el pueblo junto: “NAASÉ VENISHMÁ” !!!! (Todo lo que nos orden D’s , haremos ) sin saber lo que D’s les ordenaría !

El Pueblo de Israel se preparó para la “Entrega de la Torah”. Debían abstenerse de tener relaciones intimas y mantenerse rodeando el monte y cuidarse de no tocarlo por 3 días.

Y el día 6 de Siván, que era Shabat, al amanecer, sonaron truenos, y una densa nube había sobre el monte, y sonó el Shofar muy fuerte; y el monte se cubrió de humo, pues estaba la presencia de D’s sobre él, y tembló fuerte el monte !!

Y Moshé bajó hacia el Pueblo.

Y bajó D’s a la cima del Monte Sinaí . Y habló D’s; e Israel escuchó directamente de la boca de D’s los primeros dos mandamientos de las Tablas de la Ley. Los otros 8 mandamientos fueron enseñados al pueblo mediante Moshé.

1. Yo soy D’s , tu D’s, que te saque de la tierra de Egipto.
2. No habrá para tí otros D’ses
3. No pronunciaras el nombre de D’s en vano
4. Santificaras el día séptimo: Shabat
5. Respetarás a tu padre y a tu madre
6. No matarás
7. No cometerás adulterio
8. No robarás
9. No harás falso testimonio sobre tu prójimo
10. No codiciarás todo lo que le pertenece a tu prójimo

Y el pueblo estremecido dijo a Moshé: “… hablanos tú y acataremos, pero que no nos siga hablando D’s, pues moriremos ! ”

“No teman” dijo Moshé, ” pues fue un gran privilegio el que D’s les concedió.”

Termina la Perashá reiterando la prohibición de erigir imágenes paganas. Y hacer, para servirle a D’s, un sencillo altar para hacer sacrificios.