En uno de sus discursos el Manchester Rosh Yeshiva, obligó a sus alumnos a apegarse fielmente a las leyes de la Tora, que hablan de la honestidad en palabra y en negocios:
“Es la halaja la que determina que es guezel (robo) y que no… Si la halaja determina que uno pague y el no lo hace entonces el es un ladrón; si la halaja está a su favor, entonces el es inocente.
Está claro que sin un conocimiento profundo de las leyes del Shuljan Aruj que hablan sobre temas monetarios, es imposible llevar un negocio tal cual nos lo pide la Tora.
Un Shojet (persona encargada de hacerle shejita a las vacas, gallinas etc…) no puede practicar, sin tener estudios y exámenes que verifiquen que es un experto y que conoce bien las leyes pertinentes.
Sería muy bueno que se requiriera esta verificación de estudios con efecto al tema monetario antes de permitir que alguien ingrese al tema de los negocios…”