{"id":2425,"date":"2020-12-31T02:21:50","date_gmt":"2020-12-31T07:21:50","guid":{"rendered":"http:\/\/shaarejesed.com\/?p=2425"},"modified":"2020-12-31T02:21:54","modified_gmt":"2020-12-31T07:21:54","slug":"parasha-vayeji","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/shaarejesed.com\/en\/parasha-vayeji\/","title":{"rendered":"Parasha Vayeji"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Lectura de la Tor\u00e1 de&nbsp;<em>Vaiej\u00ed&nbsp;<\/em>(G\u00e9nesis 47-50) narra los sucesos finales de la vida terrenal de Iaacov (Jacob): sus bendiciones e instrucciones de despedida a sus hijos, su desaparici\u00f3n, funeral, y entierro.&nbsp;<em>Vaiej\u00ed<\/em>&nbsp;comienza con Iaacov pidiendo a Iosef (Jos\u00e9) que su cuerpo sea sacado de Egipto para ser sepultado en la Tierra Santa, en la Cueva de Majpel\u00e1 en Jevr\u00f3n, donde lo est\u00e1n los Patriarcas y las Matriarcas de Israel. Consciente de que esto seguramente enfrentar\u00eda la resistencia del Fara\u00f3n, Iaacov insiste en que su hijo jure solemnemente cumplir este pedido.&nbsp;Poco despu\u00e9s Iosef trae a sus dos hijos para recibir la bendici\u00f3n de Iaacov. Pero \u00e9ste, antes de bendecirlos, le habla a Iosef, evocando las circunstancias alrededor de la muerte de la madre de Iosef, Rajel (Raquel), aproximadamente unos 50 a\u00f1os atr\u00e1s:&nbsp;<em>&#8220;Y yo, cuando llegu\u00e9 de Pad\u00e1n, Rajel se me muri\u00f3 en la Tierra de Canaan, sobre el camino, a corta distancia de Efrat; y all\u00ed la sepult\u00e9, sobre el camino a Efrat, que es Betlejem (Bel\u00e9n)&#8221;<\/em>&nbsp;(G\u00e9nesis 48:7).&nbsp;Rashi explica que Iaacov estaba diciendo a Iosef: Pido que te tomes la molestia de llevarme a ser sepultado en la Tierra [Santa]&#8230; pese a que no hice lo mismo por tu madre. Ella muri\u00f3 cerca de Betlejem&#8230; y yo ni siquiera la llev\u00e9 a Betlejem, a [un lugar habitado en] el pa\u00eds. S\u00e9 que en tu coraz\u00f3n hay resentimiento hacia m\u00ed [por esto]. Pero has de saber que fue por mandato Divino que la sepult\u00e9 all\u00ed, para que ayudara a sus hijos cuando Nevuzarad\u00e1n los lleve a exilio y pasen por all\u00ed. Entonces Rajel saldr\u00e1 sobre su sepultura, sollozar\u00e9 y suplicar\u00e9 piedad para ellos, como est\u00e1 escrito:<br><em>&#8220;Una voz se oye en Ram\u00e1, [lamento y amargo llanto]; Rajel llora por sus hijos&#8230;&#8221; (<\/em>Jerem\u00edas 31:14); y Di-s le contestar\u00e1:&nbsp;<em>&#8220;Hay recompensa por tu obra&#8230; Los hijos retornar\u00e1n a sus fronteras<\/em>&#8220;(\u00edd. vers. 15).&nbsp;<strong>Masculino y Femenino<\/strong>&nbsp;Es intr\u00ednseco a nuestra naturaleza el perpetuo af\u00edn de mejorar. El ser humano nunca est\u00e1 contento con simplemente ser: el pensamiento mismo de una oportunidad desperdiciada o de un potencial no concretado no le da descanso, espole\u00e1ndolo al esfuerzo incesante y a una persistente ambici\u00f3n que llama &#8220;vida&#8221;.&nbsp;&#8220;\u00c9l&#8221;, dijimos, pues aunque el impulso de auto-perfecci\u00f3n est\u00e1 presente en cada individuo de nuestra especie, pertenece al aspecto &#8220;masculino&#8221;, o activo-afirmativo, de nuestra personalidad. Pero para nada menos integral en nosotros es nuestro elemento &#8220;femenino&#8221;, nuestra capacidad para la receptividad y el sacrificio, nuestra convicci\u00f3n de que no hay grandeza mayor que la abnegaci\u00f3n del Yo en aras de un objetivo superior.&nbsp;Tan integrada est\u00e1 esta dualidad dentro de nosotros que indiscutiblemente aceptamos su paradoja en cada \u00e1rea de la vida. Enaltecemos la abnegaci\u00f3n incluso cuando glorificamos el ser propio. Igualamos &#8220;bueno&#8221; con &#8220;altruista&#8221; incluso cuando reconocemos al ego como el principal motivador de todo logro positivo. Nos esforzamos por el &#8220;\u00e9xito&#8221;, la &#8220;plenitud&#8221; y la &#8220;realizaci\u00f3n&#8221; incluso cuando declaramos que todo lo hacemos &#8220;por los ni\u00f1os&#8221;.&nbsp;Pues as\u00ed fuimos formados por la mano de nuestro Creador: &#8220;Di-s form\u00f3 al hombre, polvo de la tierra&#8221; (G\u00e9nesis 2:7), productivo como el suelo bajo sus pies, &#8220;y El sopl\u00f3 en sus narices h\u00e1lito de vida&#8221; (\u00edd.), el impulso a aspirar, crecer y lograr. Di-s luego &#8220;tom\u00f3 al hombre que hab\u00eda hecho, y lo puso&#8221; en Su mundo &#8220;para trabajarlo&#8221; y desarrollarlo, pero tambi\u00e9n &#8220;para guardarlo&#8221; y nutrirlo (\u00edd. vers. 15).&nbsp;El hombre, as\u00ed, es una criatura con no uno, sino dos, centros en su ser; una entidad con no uno, sino dos, n\u00facleos en su coraz\u00f3n. Es esp\u00edritu girando sobre un eje de ego\u00edsta procura de plenitud, as\u00ed como tambi\u00e9n un alma centrada en un n\u00facleo de abnegaci\u00f3n. En las palabras del vers\u00edculo:&nbsp;<em>&#8220;Masculino y femenino El los cre\u00f3&#8230; y llam\u00f3 su nombre Hombre&#8221;<\/em>&nbsp;(\u00edd. 5:2).&nbsp;Como jud\u00edos, heredamos esta dualidad de Iaacov, &#8220;el selecto de los Patriarcas&#8221; (<em>Midrash Raba<\/em>, G\u00e9nesis 76:1), y Rajel, la madre esencial de Israel. De Iaacov &#8211; cuya vida de logro es coronada por una procesi\u00f3n real (V\u00e9ase Rashi a G\u00e9nesis 50:10) al coraz\u00f3n de la Tierra Santa- derivamos nuestro potencial para la auto-perfecci\u00f3n. Y de Rajel -la joven madre que muri\u00f3 al dar a luz y que mora en una solitaria sepultura a la vera del camino a fin de dar mejor testimonio del sufrimiento de sus hijos- recibimos nuestra capacidad para el compromiso y la auto-trascendencia.&nbsp;&nbsp;<em>&#8211; Comentarios del Rebe de Lubavitch M.M. Schneerson, www.jabad.org.ar. Basado en Likutei Sijot, Vol. XXX, pgs. 239-240, y en otros lugares &#8211;<\/em>&nbsp;(Con la amable autorizaci\u00f3n de&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.tora.org.ar\/\">www.Tor\u00e1.org.ar<\/a>)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Lectura de la Tor\u00e1 de&nbsp;Vaiej\u00ed&nbsp;(G\u00e9nesis 47-50) narra los sucesos finales de la vida terrenal de Iaacov (Jacob): sus bendiciones e instrucciones de despedida a sus hijos, su desaparici\u00f3n, funeral, y entierro.&nbsp;Vaiej\u00ed&nbsp;comienza con Iaacov pidiendo a Iosef (Jos\u00e9) que su cuerpo sea sacado de Egipto para ser sepultado en la Tierra Santa, en la Cueva de Majpel\u00e1 en Jevr\u00f3n, donde lo est\u00e1n los Patriarcas y las Matriarcas de Israel. Consciente de que esto seguramente enfrentar\u00eda la resistencia del Fara\u00f3n, Iaacov insiste en que su hijo jure solemnemente cumplir este pedido.&nbsp;Poco despu\u00e9s Iosef trae a sus dos hijos para recibir la bendici\u00f3n de Iaacov. Pero \u00e9ste, antes de bendecirlos, le habla a Iosef, evocando las circunstancias alrededor de la muerte de la madre de Iosef, Rajel (Raquel), aproximadamente unos 50 a\u00f1os atr\u00e1s:&nbsp;&#8220;Y yo, cuando llegu\u00e9 de Pad\u00e1n, Rajel se me muri\u00f3 en la Tierra de Canaan, sobre el camino, a corta distancia de Efrat; y all\u00ed la sepult\u00e9, sobre el camino a Efrat, que es Betlejem (Bel\u00e9n)&#8221;&nbsp;(G\u00e9nesis 48:7).&nbsp;Rashi explica que Iaacov estaba diciendo a Iosef: Pido que te tomes la molestia de llevarme a ser sepultado en la Tierra [Santa]&#8230; pese a que no hice lo mismo por tu madre. Ella muri\u00f3 cerca de Betlejem&#8230; y yo ni siquiera la llev\u00e9 a Betlejem, a [un lugar habitado en] el pa\u00eds. S\u00e9 que en tu coraz\u00f3n hay resentimiento hacia m\u00ed [por esto]. Pero has de saber que fue por mandato Divino que la sepult\u00e9 all\u00ed, para que ayudara a sus hijos cuando Nevuzarad\u00e1n los lleve a exilio y pasen por all\u00ed. Entonces Rajel saldr\u00e1 sobre su sepultura, sollozar\u00e9 y suplicar\u00e9 piedad para ellos, como est\u00e1 escrito:&#8220;Una voz se oye en Ram\u00e1, [lamento y amargo llanto]; Rajel llora por sus hijos&#8230;&#8221; (Jerem\u00edas 31:14); y Di-s le contestar\u00e1:&nbsp;&#8220;Hay recompensa por tu obra&#8230; Los hijos retornar\u00e1n a sus fronteras&#8220;(\u00edd. vers. 15).&nbsp;Masculino y Femenino&nbsp;Es intr\u00ednseco a nuestra naturaleza el perpetuo af\u00edn de mejorar. 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