“Si no sabes dónde pastar, o las naciones más bellas, sigue los pasos de las ovejas” (Shir HaShirim 1: 8).
Cuando Am Israel necesita dirección espiritual, reflexiona sobre las costumbres de sus antepasados y sigue sus pasos. Al considerar qué tipo de estilo de vida es el camino de la Torá, y qué normas materiales se deben buscar, se puede aprender una lección del camino de nuestro Patriarca Yaakov.
Yaakov provenía de una casa de gran riqueza; la Torá nos dice que la riqueza de su padre Itzjak superó por mucho la del rey filisteo Avimelej.
Sin embargo, cuando Yaakov imploró a Hashem por sus necesidades, todo lo que pidió fue “pan para comer y ropa para vestir” (Bereshit 28:20).
Parecería como si las palabras “para comer” y “para vestir” estuvieran de más. Pero sabemos que La Tora es exacta y perfecta, no sobra ni falta una sola palabra.
Podemos explicar el uso de esas palabras de la siguiente manera:
Viendo cómo los ricos la mayoría de las veces tienen muchísimo más de lo que necesitan:
En sus comidas, se sirve mucha más comida de la que realmente se come.
Sus closets están llenos con muchos atuendos para cualquier tipo de ocasión. Muchos de los cuales nunca usan…
Nuestro patriarca Yaakov no era así, a pesar de haber vivido toda su vida entre grandes riquezas. Por lo tanto, le pidió a Hashem solo por las necesidades: “pan para comer y ropa para vestir”.