En un discurso sobre ética empresarial, el rabino Shimon Schwab hizo hincapié en que, de acuerdo con el Shuljan Aruj (Código de la Ley Judía), gezel akum, el robo de un gentil, es claramente prohibido. En cuanto a ta’us akum, aprovechando los errores de un gentil, Be’er HaGolah (Capítulo 266) afirma que devolver tal dinero es digno de elogio, porque entonces los no judíos llegarán a admirar a los judíos por su integridad.
Esto fue escrito en la Edad Media cuando muchos no judíos eran analfabetos y no podían calcular correctamente, y era muy fácil aprovecharlos. En este contexto, Be’er HaGolah escribe de una manera poco común:
“Estoy escribiendo esto para las generaciones futuras, porque he visto a muchos que se han enriquecido a través de errores que los gentiles han cometido. Pero también he visto cómo han perdido su dinero de nuevo, y no han dejado nada para sus herederos, como se registra en Sefer Jasidim. Aquellos que santificaron el Nombre de Hashem devolviendo ganancias hechas a través de los errores de otros, se hicieron ricos y dejaron gran parte de sus riquezas a sus hijos.
Rab Schwab agregó: Me siento obligado a mencionar que, gracias a Di-s, hay un gran número de casos de kidush Hashem (enaltecimiento del Nombre de Hashem) en negocios entre judíos y no judíos, y entre judíos ortodoxos y judíos no religiosos. Un buen número de estos casos son conocidos por mí, y me levanto en reverencia por aquellos que santifican el Nombre de Hashem en nuestros tiempos”.