En un discurso a las mujeres, Rab Yehuda Zev Segal criticó una tendencia entre las mujeres ortodoxas al buscar vestirse “a la moda”, lo que muchas veces arriesga poner en peligro estándares aceptables del tzniut. Él continuó:
Además hay otro punto a considerar, el vestirse con estilo es caro, al igual que buscar decorar la casa con mucho estilo.
Una mujer que pone interés excesivo en su vestimenta y la decoración de su hogar, también pone una presión indebida sobre su esposo para proporcionar el dinero para sus caros gustos.
Esto contradice el deber de una mujer de asegurarse de que su esposo se dedique al estudio de la Torá lo mejor que pueda.
Además, es precisamente este tipo de presiones lo que puede llevar a un hombre a involucrarse en trabajos deshonestos.
Cuando los gastos de un hombre están más allá de sus posibilidades, puede fácilmente despertar en el un sentimiento de desesperación, y esto puede hacer que busque ganarlo por engaño, lo que simplemente no puede ganar honestamente.
Y todo ¿por qué? Por gastos y lujos innecesarios.