El hijo de Rab Hagaon Yehuda Ades nos cuenta que su padre, siempre los acostumbró a ayudar en la casa ya sea en los preparativos para Pesaj, o cualquier otro trabajo en el cual pudieran  ayudar.

Al terminar las comidas de Shabat o alguna reunión familiar les decía: “Nosotros ordenaremos la mesa, las mujeres trabajaron mucho toda la semana, ahora es nuestro turno de ayudarlas” y muchas veces el mismo era el primero en poner manos a la obra logrando que rápidamente todos se levanten a ayudar.

Dice que en su casa nunca escuchó ningún tipo de comentarios de que las mujeres eran las que hacían eso y mucho menos que las mujeres eran menos importantes que los hombres.
Sino…¡todo lo contrario!

*Basado en el libro “Casados o Cansados” de Jajam Anidjar.