Tristemente hay muchas personas que acumulan riqueza no de buena fe, a través de Jilul Hashem (profanar El Nombre de Hashem), como robar a gentiles (clientes y comerciantes).

Luego, donan parte de este dinero a la tzedaka para ser honrados y ser receptores de un “Mi ShiBeraj”, que les da fama y gloria.

De hecho, esta es una mitzva que se produce por un pecado. Tal riqueza no se mantendrá, como en el caso que vimos en el mensaje pasado del millonario Nakmidon ben Gurion.