Todos sabemos que Yom Kipur es el día culminante del año, un día maravilloso en el cual nuestros pecados son perdonados. Y ¿cuál es el climax de ese día? El rezo de Nehila.

¿Qué pedimos en ese momento?

“Nos has enseñado, Hashem, nuestro D-ios, a confesar ante Ti sobre todos nuestros pecados, para que podamos retirar nuestras manos de hacer trampas”.

Ó sea, imaginemos… Yom Kipur, en plena Nehila, y ¿qué le pedimos a Hashem? QUE RETIREMOS NUESTRAS MANOS DE HACER TRAMPAS.

¡Imaginemos nada más lo delicado que esto es!