La tentación del dinero puede cegar incluso a un sabio y convencerlo de que lo que está prohibido está permitido.

Sin embargo, nuestros sabios nos dicen que una de las maneras de saber realmente el verdadero carácter de una persona es observando la forma en la que conduce sus negocios (Eruvin 65b).

Está dentro del poder de todos el ganarle a la tentación y seguir haciendo lo correcto.

Debemos recordar siempre:
Es mejor vivir una vida de pobreza que ser considerado malvado ante los ojos de Hashem. Y en verdad, aquellos que buscan a Hashem no les faltara ningún bien (Tehilim 34:11); y “El que camina con sinceridad caminará seguro” (Mishlei 10: 9). 

Hashem provee para aquellos que ponen confianza en Él.