Yaacob se aproxima a su Tierra Natal ; Temeroso del encuentro con su hermano Esav, hace tefilá a Hsh’m y decide enviarle mensajeros avisándole de su llegada.
 
Y le envía regalos (ganado) como señal de paz.
 
Mientras tanto, se produce una lucha entre un extraño personaje (ángel representante de Esav) y Yaacob. Y luchan toda la noche.
 
El ángel le disloca el muslo (siática) a Yaacob (Es por esto que no comemos el tendón del muslo de los animales).
 
 Y le pide a Yaacob que lo suelte, pero Yaacob le contesta: “No te soltaré hasta que me bendigas”. Entonces el ángel le dijo: “No te llamarás solo Yaacob, Israel será tu nombre; pues luchaste con hombres y con ángeles y los venciste”.
 
Yaacob sana de su pierna y se enfrenta a Esav. Se hinca 7 veces hasta acercarse a él. Y ambos se abrazan y lloran de la emoción. Los hermanos platican y se despiden en paz.
 
Así fue como Yaacob llega sano a Shejem (Keenán) y levanta un altar en gratitud a Hsh’m.
 
Después sucede un triste espisodio con Dináh:
Ella salió a la ciudad y el hijo del rey la vió y  quedó enamorado de ella. Yaacob (su padre), al enterarse, le avisa a sus hijos y estos se llenan de ira y dolor, pues habían abusado de ella.
 
El Rey estaba dispuesto a pagar el dote que pidieran si aceptaran la unión. Por lo que los hijos de Yaacob le piden que se haga él y todos los varones del pueblo la circunsición.
 
El Rey acepta, y en el 3er día,  que estaban todos adoloridos, entran Shimón y Leví a la Cd. Y arrazan con todos, se vengan y rescatan a Dinah.
 
Y muere Rivká , madre de Yaacob y Esav.
 
Hsh’m ordena a Yaacob salir de Shejem. Y se va a Bet-El. Donde construye un altar.
 
En Bet-El, Rajel tiene a su 2ndo hijo, más no sobrevive al parto y muere…… Y nombran a su hijo Biniamin ( hijo de mi dolor ).
 
Ahí entierra Yaacob a Rajel. Hasta donde hoy se conoce como “Keber Rajel”.
 
Reubén, primogénito de Yaacob,  trata de defender la honra de su madre Leah,  pero sin querer, comete una gran ofenza a Bilah ( concubina de Rajel ). Y hace teshuvá y se arrepiente.
 
Regresa, por fin, Yaacob con su padre Itzjak a Hebrón. Y muere Itzjak a los 180 años, anciano y felíz. Y sus hijos lo entierran en Mearat Hamajpelah.
 
Termina la Perashá narrando la descendencia de Esav.
 
¡¡ SHABAT SHALOM !!
Extraído del libro “Mor Daror” del Rab Mordejai Babor y del “Jumash Shem Tov” del Rab Shaul Maleh.