Así como una persona puede tener todos sus órganos y sentidos y de igual forma caer enferma así mismo la riqueza de la persona puede “enfermar” y no tener ningún poder para ayudarlo.
Esto sucede cuando la persona percibe su riqueza como únicamente suya y la resguarda ante todo hasta tal grado que se le dificulta gastarla para sus propias necesidades y placeres.
La persona que usa su riqueza para ayudar a otros se vuelve DUEÑO de ella, sin embargo, aquel que solo la guarda hasta el día que se vaya de este mundo se convierte en ESCLAVO de su riqueza.
*Basado en el libro “Loving kindness” de Jafetz Jaim.